Sep
06
Venezuela: cómo una escuela de música unió a un chavista y a un opositor en Caracas


Soy Pedro García “Guapachá”, venezolano, soy chavista. Soy Leandro, venezolano y opositor. Cuando yo lo conocí él tenía una camisa que lo identificaba como chavista revolucionario pero entendí que la relación humana estaba por encima de esas diferencias
políticas y a poner como prioridad a los jóvenes que están en una situación
de riesgo en la comunidad. Cuando yo ví ese trabajo, yo le tendí mi mano. Es su trabajo, es mi trabajo aquí, yo trabajo con él en las comunidades. Guapachá es un profesor muy bueno y muy divertido lo que pasa es que aquí hay mucho
malandro, pero le digo a los niños que no se metan en esa vida sino que vengan, que es un deporte, que vengan hacia aquí a la escuela. Que vegan a conocer el centro cultural Pedro García Guapachá. Muchísima gente sí me
dijo “mucho cuidado, te van a infiltrar” me decían “te están viendo para ver en qué tú andas porque te van a echar el chisme para fregarte.” Mi jefe me llamó me dijo que quería hablar conmigo me dijo que por ahí había un problema que yo andaba con los niños y por ahí andaba una gente “escuálida” Yo le dije “¿cómo hago si la gente me llama? ¿voy a decir consejo comunal, es de derecha o de izquierda?” “¿Es escuálido? Yo no puedo ir.” Hay una historia que se cuenta desde el poder, una historia pensada para dividir y para decir que existen dos Venezuelas. Yo creo que eso no es cierto. Somos hermanos, vivimos en un país, estamos pasando necesidades vamos a tendernos la mano, vamos a trabajar juntos. Guapachá es el único chavista con el corazón más grande y noble que conozco. Leandro es mi pana, vale, ya es como si fuera mi hijo.